Nuestro manifiesto

Cocinar bien no debería significar perder dinero sin saberlo

Detrás de cada barra hay alguien que se levanta temprano, negocia con el proveedor, prueba la salsa y atiende la sala. Lo que casi nunca hay es tiempo para sentarse a calcular, plato a plato, si lo que cobras cubre lo que cuesta hacerlo.

Así que se calcula a ojo. Se sube el precio «por si acaso» o no se sube «por no asustar». Y los costes de los proveedores cambian cada semana sin que nadie rehaga el escandallo, porque hacerlo a mano en una hoja de cálculo es un trabajo que nadie tiene ganas de repetir.

Scan-Dallo nace para quitar esa ceguera. Haces una foto a la factura, leemos los precios reales, aplicamos las mermas y el IVA, y te decimos cuánto cuesta de verdad cada plato y a qué precio deberías venderlo. En segundos, no en una tarde de domingo.

No creemos que las cuentas claras sean un lujo para grandes grupos. Un food truck, un bar de pueblo o una cafetería de barrio sufren el mismo problema que una cadena, y merecen resolverlo con las mismas herramientas. Por eso esto está pensado para usarse desde el móvil, sin saber de costes y sin manuales.

Y tenemos claro lo que no somos: no venimos a sustituir a tu cocinero ni a decirte qué cocinar. La cocina es tuya. Nosotros solo ponemos los números encima de la mesa, claros y honestos, para que las decisiones las sigas tomando tú.

Por qué lo hacemos

Para que ningún negocio trabaje a ciegas con sus números

Demasiadas cocinas viven con la duda de si cada plato gana o pierde dinero. Nacimos para quitar esa duda a quien no tiene tiempo, ni un departamento de costes, ni ganas de pelearse con un Excel.

Honestidad con tus números

Nunca inflamos ni escondemos un coste. Si un dato de la factura no se lee bien, te lo decimos en vez de inventarlo. Prefieres una cifra real a una bonita.

Sin tecnicismos

Hablamos tu idioma, no el de la consultoría. «Coste sobre el precio de venta», «precio por kilo»… nada de jerga que haya que traducir.

Para cualquier negocio

Un food truck, un bar de pueblo, una cafetería o un grupo de asadores. El problema del escandallo es el mismo y mereces resolverlo igual de bien.

Tus datos son tuyos

Tus recetas, tus precios y tus proveedores no se comparten ni se venden. Te ayudamos a entender tus costes; lo que hagas con ellos es cosa tuya.

No queremos sustituir a tu cocinero ni decirte qué cocinar. Solo te damos los números claros para que las decisiones las tomes tú.

Empieza a cocinar con las cuentas claras

Pruébalo gratis, sin tarjeta. En 30 segundos verás lo que cuesta de verdad tu primer plato. Si te ayuda, te quedas; si no, no pasa nada.

Sin permanencia · Cancela cuando quieras